Reseña: Raiden V (Xbox One, PlayStation 4)

 

Podríamos decir sin mucho riesgo a equivocarnos que Raiden V es un anacronismo en nuestros días. Un juego de naves vendido en formato físico en nuestro país, con un presupuesto más que holgado para lo que suele ser habitual hoy en día en el género y además por un estudio de reputada experiencia en el tema. Para que nos entendamos: no es un vistoso bluff encumbrado por la prensa hipster como fue en su momento Sine Mora. Estamos hablando de la quinta entrega de una de las sagas más importantes de la historia de los matamarcianos, y la que hace uso por primera vez de las capacidades de Xbox One/PS4 cuando no habitual es no prestar mucha atención a los alardes gráficos. De hecho, este título fue una de las escasas exclusivas de Xbox One en Japón, y su versión en formato físico fue durante un año objeto de deseo para los coleccionistas más fervorosos ya que en el resto de mercados se vendió en formato digital.

 

Conste en acta de primeras que con los matarmarcianos tiendo a ser más indulgente de lo habitual. El género está hecho un asco y encontrar títulos nuevos cuesta Diox y ayuda, por lo que muchas veces realizar críticas destructivas puede malinterpretarse como una visión sesgada fruto de la nostalgia. Os juro que este no es mi caso: estaba deseando que Raiden V me gustase y de hecho me gusta y tiene puntos maravillosos que trataré de describir lo mejor posible; pero tiene también cosas muy, muy discutibles y pasarlas por alto sería también muy perjudicial tanto para el género como para el lector que a fin de cuentas, es el que va a plantar sobre la mesa el dinero.

 

 

Comenzando por las cosas buenas, hay que decir que Raiden V es una experiencia shoot´em up completa como pocas recuerdo en los últimos años. Es un matamarcianos hecho “en serio”, con todo lo que eso conlleva: una historia trabajada, múltiples finales, diversas rutas y finales, varios estilos de juegos y naves, un sistema de puntuación trabajado que pica por lograr puntuaciones más altas, un buen diseño de personajes y una música de escándalo. Se nota que ha habido preocupación por ofrecer un producto redondo en vez de un “no damos para más, pls undrstand” que vemos muchas veces. Hay mucho que destacar entre lo bueno. Por ejemplo: las tres naves a pilotar que realmente ofrecen diferenciación a la hora de enfocar como jugamos. Si escogemos una veloz la experiencia será muy danmaku, mientras que con la clásica será un Raiden de toda la vida y con la lenta habrá que enfocarlo como un R-Type: a memorizar por donde nos va a venir todo. Ocho larguísimos niveles que nos irán recompensando con variaciones de argumento dependiendo del nivel de dificultad elegido y el nivel de destrucción que alcancemos en ellos. Los jefes finales varían en puñetería, pero casi todos cuentan con diversos patrones de ataque y formas distintas ofreciendo un desafío más que aceptable. La capacidad de personalizar los tres tipos distintos de arma también da mucho juego porque algunas de ellas son realmente destructivas si aprendemos a usarlas correctamente. Gráficamente es correctísimo, sin llegar a las cotas de virtuosismo que pueda ofrecer Astebreed pero fácilmente al nivel de un Dodonpachi Resurrection. Y la música es un verdadero espectáculo. No hablo ya de que todas las fases cuenten con temas perfectamente reconocibles, orquestrados y maravillosamente ejecutados. Si uno tiene el oído entrenado es magnífico ver como en momentos puntuales se hacen referencias a temas clásicos de los Raiden 1 y 2, los de Seibu Kaihatsu. Un acompañamiento sonoro de auténtico escándalo con partes cantadas y guitarradas de las buenas digno de grabarse y escucharse aparte.

 

 

Vale. El juego mola. Entonces ¿a qué viene la parte de la crítica destructiva que hacías mención al principio?

 

Porque no, hay veces que no puede aguantarse uno y tiene que decir las cosas como son. Raiden V es un juego estupendo lastrado por un error enorme, básico e importantísimo que termina tocando tanto los cojones que acabas las partidas cabreado, indignado y jurando en arameo. Es una idiotez de primero de shooter, y la siguen repitiendo desde hace años:

 

¡¡¡QUE NO PUEDES PONER BALAS DEL MISMO COLOR QUE EL FONDO DEL ESCENARIO PORQUE NO SE VE UN CARAJO, COÑOYA!!!

 

Un ejemplo

Es un error que te machaca el juego por completo, frustra tanto al jugador novel como al veterano y toca la moral hasta niveles indecibles. Pasas de estar disfrutando algunos de los mejores momentos shoot´em up de los últimos años a preguntarte porqué cojones has muerto y arruinado tu partida por completo sin capacidad de hacer nada. No se trata de que Raiden V tenga un nivel de dificultad anormalmente alto ni es un error puntual: sucede en todas las fases a partir de la segunda y con distintos colores: balas de color azul para cuando sobrevolamos el océano, balas de color amarillo para cuando vamos por el desierto, balas de color verde para las selvas y balas de color rojo para encima de la lava. Lo hacen aposta, y no puede decirse que sea una mala decisión de un juego. Pasaba en Raiden 4 Overkill, en Caladrius Blaze y en Raiden 3. Supongo que alguno de los máximos dirigentes de Moss se piensa que es una marca de la casa y que debe mantenerse por tradición. Eso es una gilipollez comparable a tener un boleto premiado del euromillón con 100 kilos y romperlo porque no quieres cambiar de vida. Han tenido un juego que ha podido perfectamente convertirse en otra leyenda como son Ikaruga, Radiant Silvergun, Gradius V, DariusBurst o Dodonpachi Saidaioujou y con esa chorrada lo han reducido a juego de coleccionista que ni fu ni fa porque nunca terminas una partida contento. No se establece una curva de dificultad a la que te tengas que amoldar y, mediante esfuerzo y habilidad, seas capas de superar. Todo se reduce a unos largos tramos en los que es el azar el que decide si avanzas o mueres constantemente y que dejan profundamente indignado al jugador que quiera hacer algo más que pasarse el juego en una tarde continuando mil veces.

 

Otro ejemplo

Es algo tan estúpido como querer escupir en la cara a tus clientes y encima hacerlo hacia arriba, con lo que al final el gargajo te cae en el ojo. Es querer quedarte siempre a las puertas de hacer algo grande y fallar a propósito. Así difícilmente se puede mantener una empresa y un género. En Moss sabrán lo que hacen, a dónde se dirigen y qué van a hacer con su futuro. La pena es que Cave esté en desbandada y Alfa System desaparecida junto a Treasure, porque si existiese la competencia de antaño Moss ya no sería más que una nota curiosa al margen. Una auténtica pena porque… porque han estado tan cerca.

 

Un tercer ejemplo,por las risas. 

Acabando que ya son horas. Si os apetece y os sobra la pasta, compradlo. No es un juego que pueda tomarse en serio al contar con errores estúpidos que afectan muy perjudicialmente a su jugabilidad. Mientras tanto, seguiremos esperando conversiones de los clásicos Cave como Battle Garegga que se lanzan en Japón en formato físico, en USA en digital y aquí ni se dignan a sacarlo en PS Store. Vergüenza, vergüenza, vergüenza.

Kim Kapwham

Kim Kapwham

Fundador y Pater Familias de AkibaHole, así como CEO de Kapwham Enterprises S.L. Viejuno, heavy, gruñón y malaleche; desfoga sus múltiples querellas contra el mundo frente a juegos de lucha o matamarcianos.
Kim Kapwham

Un comentario

  1. Hombre_feliz Contestar

    El juego en sí está “bien”, lo malo es que le falta algo más de mimo. Se nota mucho que no está pulido. Son especialmente benevolente con la vida que te van dando. Casí como si se hubieran dado cuenta de que es inevitable acabar un nivel sin llevarte algún viaje. Prueba de ello es que a diferencia del Caladrius Blaze, en esta ocasión ya no tenemos el trofeo de “no-miss run”.

    Cada vez que llego a uno de esos enemigos que disparan balas azules me pongo a temblar. A las malas puedes ir tirando de bomb spamming. Este juego tiene bombas a puntapala, además del “cheer” ese que es una especie de bomba gratis que se va rellenando conforme va pasando el tiempo. De hecho me parece que el juego está diseñado adrede así, en lugar de tener un trofeo de “pasarte el juego sin bombas” hay uno de “derrotar a 1000 enemigos usando bombas”.

    Por cierto, el laser de discoteca está rotísimo: te puedes cargar a cualquier boss en menos de 10 segundos si consigues clavar la bolita en el borde de su hitbox

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