Durante largos años Sega ha sido una compañía que se ha caracterizado por el pésimo trato que brindaba a sus franquicias de mayor calidad. No tenía ningún problema en invertir millones en proyectos faraónicos pero una vez inaugurada una franquicia la norma era cargársela a base de secuelas anodinas, despropósitos de toda clase o directamente negándose a distribuir fuera de Japón. Basta recordar las pésimas distribuciones de la saga Yakuza (cuya 5º parte fue traducida de puro milagro y varias entregas han quedado inéditas), el que aún estemos esperando Phantasy Star  Online 2 o Phantasy Star Nova o los múltiples atentados contra la salud pública que se han realizado usando como excusa la franquicia Sonic.

Una de las sagas más damnificadas por este comportamiento irracional siempre ha sido Valkyria Chronicles. Un primer juego innovador, excelente técnicamente y unánimemente alabado por la crítica lanzado en el peor momento posible y unas continuaciones en formato PSP que difícilmente hacían justicia al juego original dada la imposibilidad  de recrear en formato portátil las extensas  batallas estratégicas que se representaban. Tras una segunda parte valiente pero insuficiente, una tercera más equilibrada que nunca llegó a salir de Japón y un reinicio en forma de Action RPG que se quedó a medio gas en todo el estado de la saga difícilmente incitaba al optimismo. Sin embargo, la afortunada versión de PC Steam sirvió para demostrar que aún quedaban fans en occidente con más ganas de estrategia. A título personal, añadiré que la compra de Atlus ha significado un radical cambio en la política de distribución de videojuegos en occidente, aplicando todo su saber a la hora de traducir, adaptar y distribuir productos típicamente nipones por estos lares y lograr beneficios por el camino.

Entrando ya en faena, os diré que Valkyria Chronicles se sitúa en 1935, a mediados de la Segunda Guerra de Europia y apenas un mes después del comienzo de Valkyria Chronicles 1. Sin embargo y a diferencia de la primera entrega, las aventuras no estarán situadas en la pequeña nación neutral de Gallia sino que formamos parte del ejército de la Alianza que forma la punta de lanza en la Operación Cruz del Norte. Dicha operación es una gran ofensiva cuyo objetivo es alcanzar directamente Schwartzgrad, la capital del Imperio y forzar una rendición pero que debe realizarse a contrarreloj pues el duro invierno del norte perjudicaría seriamente el avance de las tropas.

Informando a la tropa de que no hay ni suministros, ni munición, ni ropa interior limpia.

Pero como pasa siempre en esta saga, una cosa es lo que digan periódicos y libros de historia y otra muy distinta la cruda realidad. Lo que nos va a tocar vivir será las aventuras de cuatro amigos provenientes de la misma ciudad natal y que se alistaron justo después de que dicha ciudad fuese arrasada por la invasión imperial. Cuatro chavales idealistas que pensaban que tenían algo por lo que merecía la pena luchar. Claude Wallace, el joven cobardica al que le apasionaba la meteorología. Riley Miller, la prodigiosa científica que heredó las investigaciones sobra el mineral ragnita que comenzase su padre. Raz, el delincuente juvenil darcsen de lengua fácil y gatillo aún más fácil. Kai Schulen, la implacable francotiradora obligada a ir a la guerra por culpa de los deseos de su hermano mayor. Cuatro vidas que se verán inevitablemente transformadas por la guerra. Junto a ellos, una variopinta escuadra de personajes aliados y enemigos fenomenalmente construidos y diseñados por la genial pluma del maestro Raita Honjou. Compañeros por los que merece la pena recibir un balazo. Antagonistas que merecen respeto y admiración. Víctimas de la guerra en ambos bandos que no merecen más que nuestra compasión y ayuda. Bastardos despreciables con delirios de divinidad a los que hay que detener cueste lo que cueste. Todos con una interesante historia detrás que incita a seguir jugando y probarlos a todos.

En relación al tema gráfico, hay que decir que no ha habido gran evolución. El problema de Valkyria Chronicles es que el Canvas Engine es tremendamente versátil y se adapta a lo que le eches. Si comparamos Valkyria Chronicles 4 con las entregas 2 y 3 pues lógicamente hay un abismo entre ellos. Si lo comparamos con la reciente remasterización de Valkyria Chronicles 1 el salto es mucho más pequeño… pero es de justicia decir que dicha remasterización apenas añade texturas en alta resolución a un juego como era la primera entrega en PlayStation 3 que ya iba sobrada. Hay que fijarse bastante para encontrar los pequeños detalles que mejoran el trabajo hecho en la remasterización. El más evidente es que los escenarios vuelven a ser gigantescos, bastantes escalas por encima de lo visto en cualquier entrega anterior. No tardaremos mucho en encontrarnos la primer nivel de los grandes (La Batalla de Siegval) y ahí es cuando se notan los mil tiros volando por los aires, la abundancia de búnkeres y ametralladoras, las explosiones y el caos general. Luego pues sí, alguna cosilla se nota: los rostros están un poco mejor hechos, los trajes igual y los escenarios tienen más alturas y recovecos que aprovechar. Pero en mi opinión, es uno de esos títulos que lucen mejor gracias a la combinación de arte, diseño y tecnología que no por el puro músculo gráfico.

Bombardeos de saturación. Si ellos pueden, ahora nosotros también.

Jugablemente podemos decir que es una secuela conservadora, aunque con unos cuantos peros que detallaremos más adelante. El sistema de movimiento y combate por turnos sigue tan eficiente como siempre, fácil de entender y dificilísimo de dominar al 100% ya que estimula la prueba y error, el experimentar con distintas rutas y modos de completar cada escenario. Se nota que han querido estimular el uso de vehículos reduciendo el coste de los mismos y prácticamente a partir del primer tercio del juego ya será imprescindible que usemos alguno de los dos tanques disponibles o bien el rápido y eficaz APC para transportar a nuestras tropas. Muchos echarán de menos la clase ArmorTech o las evoluciones de las mismas… y al principio yo también les daba la razón. Sin embargo, cuando llevas ya tus buenas 20/30 horas de juego te das cuenta que las clases se han reequilibrado de una manera mucho más lógica e inteligente. Los exploradores ya no son tan absolutamente polivalentes y hace falta tener mucha puntería o buena suerte para quitar de enmedio con ellos a un soldado de asalto. En cambio, colocar uno al lado del otro hace que aumente su campo de visión, convirtiendo a los soldados de asalto en verdaderas máquinas de escupir balas en la defensa. Los ingenieros son más versátiles y no tan inútiles en combate. Los francotiradores son absolutamente letales contra cualquier cosa que camine pero lo que es andar andan poco. Y la nueva clase de Bombardero con sus letales morteros al final acaba valiendo un poco para todo pues son excelentes en defensa, te pueden quitar de enmedio tres soldados si apuntan bien atacando y mediante mejoras también acaban con tanques. No dudamos que en posteriores entregas será la clase más modificada pero de momento manejarlos es todo un disfrute de cálculos de parábolas y explosiones encadenadas. Las nuevas órdenes mejoradas y la posibilidad de que nos apoyen navíos de guerra otorgan otra interesante capa de profundidad lista para experimentar.

¿Algo malo tendrá no? Pues sí, lo tiene y en ocasiones es bastante incordiante. No me voy a referir a la absurda polémica que hubo durante el lanzamiento azuzada por el sector mongoloide-SJW y el supuesto machismo falócrata del juego porque es un tema de tal gilipollez que me repugna. Si queréis una opinión mas extensa podéis encontrarla acá. En realidad me refiero a que Valkyria Chronicles 4 tiene unos saltos de dificultad bastante cafres y de vez en cuando os vais a encontrar con que, después de superar un par de misiones con facilidad, vais a entrar en una que va a ser una carnicería. Así que nos va a tocar farmear experiencia mediante la repetición de niveles para subir niveles y poder acceder a equipamiento más poderoso. He de decir que está hecho de manera muy interesante: el juego tiene multitud de subtramas para desbloquear, escaramuzas diversas y todo tipo de trucos que incitan a probar distintas combinaciones de personajes y jugar con todos para averiguar más de las historias personales de cada uno. De hecho, si completamos la historia personal de un personaje en concreto al concluir el juego nos dará importantes pistas sobre un hipotético Valkyria Chronicles 5 así que hay que darle duro. Desde luego, la pista apunta a cambios de los gordos en la franquicia, ya veremos si en el futuro llegan a realizarse. Pero sí, cierto es que en algunos momentos puede hacerse pesado.

La misión junto a los protagonistas del Valkyria 1 no está mal pero claro, cuando comparas a unos aficionados con comandos de élite se nota la diferencia.

Del apartado sonoro, qué os voy a contar. El juego tiene unos dobladores de primer nivel, tanto en inglés como en japonés. Si sois de los que disfrutáis reconociendo voces y actores de doblaje os lo vais a pasar pipa. El apartado musical también es estupendo gracias a las siempre agradables partituras de Hitoshi Sakimoto, aunque aquí tengo que pegarle un pequeño tirón de orejas ya que aprovecha demasiado el tema central de Valkyria Chronicles. Claro que para eso es el tema central en una saga y la verdad es que cuando suena cuando tiene que sonar (es decir, en los momentos más épicos) pone los pelos como escarpias.

¿Y del factor GAR como va? ¿Es de esos juegos que te hacen subirte a la silla o es tirando a flojucho? Pues como todos los grandes en este apartado, comienza suave pero luego empieza a subir y alcanza altísimas cotas. Cuando empezamos a dominar de verdad las coberturas, los bombardeos con mortero ofensivos y defensivos, cuando empezamos de verdad a aplicar estrategias novedosas… ahí la cosa cambia. Superaremos resistencias imposibles machacando 20 soldados en un turno enemigo. Utilizaremos nuestros francotiradores con precisión quirúrgica para acabar con los líderes enemigos y desmoralizarlos. Ralentizaremos el avance de una columna blindada enemiga solo con dos granaderos, un ingeniero que les pase munición y una buena vista. Convertiremos la flor y nata de la ingeniería Imperial en chatarra humeante con tanques de tercera mano, armas medio congeladas y fusiles de chispa. Y cuidado porque el juego tiene unos golpes bajos de los muy cabrones. No sólo es complicado, sino que además tiene misiones ocultas la mar de reveladoras y muy especialmente un final oculto para aquellos que, como es tradición en la saga, se niegan a dejar atrás a ningún personaje. Vamos a tener que luchar contra los enemigos, contra los elementos, contra el ambiente hostil, contra la escasez en territorio enemigo y contra la mala suerte. Vamos a tener que jugarnos el todo por el todo de manera constante y muchas veces el conservar a toda nuestra tropa va a necesitar más de un milagro.

Hermanos de sangre en más de un sentido.

Echadle ganas. Valkyria Chronicles 4 os recompensa enormemente cada minuto que inviertes en él. Perseverad, usad vuestra imaginación, creéroslo. Los destinos pueden cambiarse. Muy de vez en cuando, los milagros suceden.

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